Plan de Recuperación de la UE

Claves del Plan de Recuperación de la UE

Plan de Recuperación de la UE
Fuente: Comisión Europea

¿Qué es el Plan de Recuperación?

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, está inspirado en la Agenda del Cambio, la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, está previsto que movilice en los próximos tres años el 50% de los recursos con los que cuenta el Estado español gracias al instrumento Next Generation EU (NGEU). En otras palabras, este Plan guía la ejecución de cerca 72.000 millones de euros entre los años 2021 y 2023, 390.000 millones en forma de subvenciones y 360.000 millones en préstamos; asimismo, cumple con precisión las prioridades de los fondos europeos de recuperación: la inversión “verde” representa más del 37% del total del Plan y la digitalización cerca del 33%.

El Plan diseñado para los próximos tres años se estructura en torno a cuatro transformaciones y principios (la transición ecológica, la transformación digital, la igualdad de género y la cohesión social y territorial) y diez políticas tractoras*

El Fondo de Recuperación Europeo consta de dos instrumentos a través de los cuales se canalizarán los recursos: por un lado, la Facilidad para la Recuperación y la Resiliencia, que concentra el grueso con 59.000 millones en transferencias, y por otro lado el REACT-EU que permite a España obtener financiación por un importe de 12.400 millones.

Nos gustaría señalar que debido a las circunstancias actuales el objetivo primordial del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia es crear un impacto sistémico y una intervención sin precedentes a nivel económico y social. Las distintas administraciones quieren agilizar muchos de los trámites que se realizan a nivel administrativo y que a veces hacen de cuello de botella para así reportar un beneficio directo de forma más ágil y rápida, para que se puedan beneficiar tanto empresas como conciudadanos.

¿Cómo afectará a España y a Cataluña?

De los 750.000 millones de euros, se estima que España va obtener más de 140.000 millones de euros, los cuales equivalen aproximadamente al 15% del PIB. El Estado español será el segundo máximo beneficiario, solo por detrás de Italia.

Será todo un reto para el Gobierno español asegurarse que se utilizan todos los fondos europeos con los que se cuentan, así como garantizar una gestión eficiente y eficaz de estos a través de los mecanismo de seguimiento y control de los fondos. Dichos mecanismos deben certificar una buena ejecución de los proyectos que el ejecutivo deberá ayudar agilizando sus procesos burocráticos y mejorando su estructura administrativa.

Se ha acordado que los ministerios transferirán una parte de esa cantidad, 10.793 millones, a las autonomías en los capítulos de competencias propias de energía, transportes, vivienda, educación o sanidad. De manera que, según consta en el informe económico-financiero de Presupuestos, el reparto de los fondos será del 54% para las comunidades, un 4% para los Ayuntamientos y el resto para el Estado.

Otro aspecto a tener en cuenta es el acuerdo establecido entre el Gobierno español y catalán sobre la participación “directa” en la gestión de los recursos que se esperan de los fondos europeos. La previsión es que durante el 2021 la Generalitat reciba 596 millones de euros directos. 225 millones se destinarán a vivienda y 371 a políticas medioambientales, estos datos son susceptibles a cambio. 

¿Cómo acceder a los fondos europeos?

El ejecutivo aún sigue trabajando en el Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia, para establecer la gestión de los fondos europeos. El pasado 7 de octubre se presentó el borrador del Plan Nacional a través de un acto en formato telemático desde la Moncloa; asimismo, cabe destacar que los Estados miembros de la UE tienen hasta el 30 de abril de 2021 para presentar sus planes nacionales definitivos. 

La Comisión Europea ya ha publicado las directrices para la elaboración, presentación, aprobación y seguimiento de los Planes Nacionales a través de mecanismos altamente estrictos y de una gran exigencia para comprobar que se cumplen los objetivos previstos. Las ayudas no irán directamente a las empresas y promotores sino que entrarán en el presupuesto nacional y luego se distribuirán mediante mecanismos de gestión a encomiendas de cada uno de los 27. Cabe destacar que el sector privado debe adelantarse y hacer propuestas a las distintas administraciones. Asimismo, cabe subrayar que no se otorgarán ayudas sin proyectos por eso es fundamental influir antes. 

Por otro lado, el Govern de la Generalitat ha puesto en marcha una iniciativa para que las empresas puedan presentar sus proyectos a través de rellenar unas fichas y así darles apoyo para definirlo mejor con el objetivo de aumentar sus opciones a recibir financiación. Además, el ejecutivo catalán cuenta con un Comité Asesor para hacer seguimiento del NGEU.   

Desde 19N haremos seguimiento de todo el proceso y esperamos que el NGEU represente un antes y un después para el restablecimiento de la economía española y catalana, su mejora para la cohesión social y territorial, el desarrollo hacia una transición ecológica y una transformación digital.

*Agenda urbana rural (16%); Infraestructuras y ecosistemas resilientes (12%); Transición energética justa e inclusiva (9%); Digitalización del ámbito estratégico, como los procedimientos administrativos o la ciberseguridad (5 %); Modernización y digitalización del tejido productivo, pymes, industria, sector turístico y a la estrategia España Nación Emprendedora (17 %); Pacto por la ciencia, por la innovación, por el refuerzo de las capacidades del Sistema Nacional de Salud (17 %); Educación (18%); La nueva economía de los cuidados y las políticas de empleo (6 %); Deporte e industria cultural (1,1%); Modernización de nuestro sistema fiscal para un crecimiento inclusivo y sostenible.

contacless economy

Contactless Economy: el empujón que faltaba para el cambio digital

contacless economy
Arc de Triomf (Barcelona) vacío debido al COVID-19 / EP

En un momento de reflexión acelerada sobre cómo gestionar la crisis sanitaria de la Covid-19 y cómo afrontar la recuperación económica, el papel de la economía digital y del sector tecnológico es más relevante que nunca. En este contexto, la conversación entre público y privado en el ámbito digitaltambién ha encontrado en esta crisis un nuevo momento de impulso. Un momento para entender mejor el potencial transformador de la tecnología y conciliar la disrupción digital con el crecimiento sostenible.Suscríbete gratis a VIA Empresa y recibirás todas nuestras historias en tu correo y ventajas exclusivas para suscriptores

La crisis de Covid-19 ha hecho aflorar lo que ya se denomina “economía del distanciamiento” o contactless economy: una serie de servicios, la mayoría basados en plataformas digitales, que se han desarrollado debido al confinamiento domiciliario forzoso y las medidas de seguridad sanitarias aplicadas a millones de personas.

Tecnologías de telecomunicaciones e internet, de apoyo a la logística, de control de aforo, herramientas de teletrabajo, servicios de streaming… han demostrado una capacidad extraordinaria de adaptación y han visto como no sólo crecía su número de usuarios, sino también como se estaban rompiendo las últimas barreras que todavía suponían un lastre para su difusión masiva. De hecho, la tendencia nos empuja a ir más allá de la contactless economy para constatar que nos movemos hacia una contactless society donde nuestros comportamientos de socialización -por ejemplo en el trabajo o en la manera como consumamos- se verán sujetas a cambios drásticos sin precedentes.

“La tendencia nos empuja a ir más allá de la contactless economy para constatar que nos movemos hacia una contactless society”

En este sentido, el fenómeno de la contactless economy se hace un lugar en el análisis para volver a proponer cuestiones de gobernanza en la sociedad digital que ya no se pueden posponer. Desde el punto de vista del decisor público, la contactless economy ha demostrado una gran capacidad de aportar soluciones y de hacerlo con unos niveles de adopción y de intensidad revolucionarios.

Este proceso acelerado de digitalización reclama una regulación inteligente que permita más eficiencia y seguridad jurídica tanto a las plataformas digitales como a sus usuarios. En este mismo contexto, habrá que estar atentos a las oportunidades, pero también a retos como la nueva interpretación de la privacidad, los derechos y garantías laborales, las múltiples caras de la fractura digital, la libre competencia o la propia digitalización de las industrias tradicionales.

La colaboración publicoprivada en el ámbito tecnológicoen esta nueva coyuntura histórica se tiene que basar en generar los espacios de confianza necesarios para promover un diálogo transparente y constructivo. Esta será la clave para que la gran crisis de Covid-19 se traduzca en una transición digital útil y sostenible. Muchas administraciones de nuestro entorno ya están desarrollando sandboxes, banco de pruebas regulador, o tech policy labs, para desarrollar normativa y soluciones tecnológicas que dan respuesta no sólo a la crisis sanitaria del coronavirus, sino también a las nuevas necesidades de una sociedad que está protagonizando una auténtica revolución digital.

“Este proceso acelerado de digitalización reclama una regulación inteligente que permita más eficiencia y seguridad jurídica tanto a las plataformas digitales como a sus usuarios”

En el caso concreto de Catalunya, habría que poner el foco en el apoyo a la digitalización de las pymes, a la promoción del turismo de calidad -ligado a las garantías sanitarias y de servicios contactless– y las nuevas dinámicas sociales y económicas derivadas del teletrabajo. Precisamente y de manera muy relevante, estos tres ámbitos pueden representar una gran oportunidad de dirigir el reto eterno del reequilibrio territorial.

En definitiva, administraciones, empresas y todo tipo de actor implicado en la gobernanza digital tienen que generar nuevos espacios de confianza para el diseño de políticas públicasque aseguren la recuperación económica pero también la competitividad y el liderazgo a nivel internacional. La sociedad contactless post-Covid19 comporta retos ciertamente preocupantes, pero también grandes oportunidades si, entre todos, sabemos construir una buena estrategia de adaptación a las nuevas reglas del juego.

Artículo original publicado en VIA EMPRESA el 11 de mayo del 2020

19n talk 2

19N Talks: Gobernanza sanitaria en la era post COVID-19. Un reto global que requiere de una respuesta global.

19n talk 2

El pasado 14 de mayo tuvimos el segundo 19N talks, un espacio de encuentro entre empresas y sector público para enriquecer el debate sobre tecnología y políticas públicas, y tecnología y sociedad. 

En esta ocasión, hablamos de gobernanza sanitaria y de las oportunidades de colaboración publicoprivada que surgen a raíz del COVID-19. Para ello, tuvimos el honor de contar con María Reventós, responsable de estrategia y operaciones del Consorci Corporació Sanitària Parc Taulí de Sabadell, Josep Lluís Sanfeliu, cofundador y Managing Partner de ASABYS Partners, y Carlos Gallardo, miembro del consejo de administración de Almirall y fundador y CEO de la firma de capital riesgo CG ventures. Mar Alarcón, Partner de 19N, fue la encargada de moderar el debate. 

La charla contó con tres bloques de preguntas. En el primero, preguntamos a nuestros ponentes sobre cómo han vivido y viven esta crisis sanitaria desde sus posiciones profesionales y obtuvimos reflexiones muy interesantes. Desde la gran capacidad de innovación de las startups para presentar proyectos enfocados a la detección, diagnóstico o control del COVID hasta la movilización sin precedentes en términos de colaboración entre empresas de la industria farmacéutica, pasando por el reto de convertir un hospital en una startup, fomentando mucho la creatividad y la búsqueda de soluciones, como apuntaba María Reventós: “Destacamos la desburocratización que hemos vivido, amparados por procedimientos de emergencia que nos han permitido hacer modificaciones relevantes de todo tipo que en un entorno habitual serían impensables”. 

En el segundo bloque analizamos la visión de futuro a raíz de los cambios que plantea la era post-COVID. Hablamos del replanteamiento y reinvención de procesos hacia un modelo de atención sanitaria menos presencial con mayor incorporación de técnicas digitales, sobre la flexibilización de procesos para el desarrollo de fármacos, y, con especial hincapié, del debate que se genera en relación a la protección de datos, sobre cómo accedemos a la información disponible sin vulnerar el derecho a la privacidad de las personas. Sobre este último punto, Josep Lluís Sanfeliu comentó que “hay muchos retos regulatorios, legislativos, y de entorno institucional, pero las piezas del puzzle están disponibles.” 

Finalmente, hablamos del esquema de colaboración publicoprivada que podría funcionar en materia sanitaria y de lecciones positivas que obtenemos de esta crisis sanitaria. Vimos que, aunque se trata de un sistema complejo, sería muy positivo encontrar un esquema de colaboración publicoprivada mediante el cual las startups y empresas estuvieran y trabajaran cerca de los centros sanitarios y con un mayor grado de colaboración entre ellos. 

Esta crisis nos obliga a replantearnos cuestiones que hasta ahora parecían inamovibles, y nos hace conocedores del gran valor que tiene invertir en el sector healthcare. Con ello, el sector estará en la agenda y será un tema prioritario de ahora en adelante. Carlos Gallardo, apuntaba que una de las lecciones más positivas a raíz de esta situación es el gran nivel de colaboración entre la industria: “Ha habido una apertura sin precedentes a nivel de compartir conocimiento y crear alianzas. Nos encontramos ante un reto global que requiere de una respuesta global.”

Aquí tenéis el enlace a Youtube para quienes queráis recuperar la charla: 

Una vez más, os damos las gracias a todos por vernos y por vuestra participación mediante preguntas y comentarios.

Pronto anunciaremos el siguiente 19N Talks. Stay tuned!

¡Hasta el próximo!